Tengo poco tiempo para describir tu belleza, me quedo sin palabras, tampoco me alcanza la vida. Es por ello que reúno mis fuerzas, te dedico cada puesta de sol, cada flor que se abre, cada pétalo que cae, las gotas de lluvia y este corazón perdido.

Eres el puente hacia mis sueños más preciados, la llama que incendia mi pasión, el virus maravilloso que contagia todas y cada una de las células de mi cuerpo con amor y voluntad.

Tenerte a mi lado es como descubrir la magia de lo cotidiano, el impulso necesario para volar, la necesidad de encontrar formas de romper todos mis esquemas, la inevitabilidad de la felicidad.

Mi corazón aceptó al ladrón que vino silencioso, se deslizó entre mis pensamientos y se apropió completamente de mi vida. Ahora se convirtió en la brújula de mi alma, en el hechizo que transforma cada noche en la esperanza del amanecer.

Pensar que apenas hace unas lunas mi alma se debatía entre la tristeza y la soledad, en certeza del destierro y el acecho de las sombras. Ahora me debato entre la luz y la belleza, entre la razón y la locura de este amor que absorbe mis espacios para trastocarlos con su pureza.

Soy el guerrero del amor, que danza con tu risa cantarina, que dirige los vientos que impulsan sus velas a un mejor destino. Soy el guerrero del amor, ese que cree en el futuro eterno a tu lado.

Yo contaba con tu mano entrelazada a la mía hasta la eternidad, pero ni todo el tiempo invertido fue capaz de trastocar el destino de la luna, nada pudo evitar que te escurriera de entre mis dedos.

Llamé a las puertas de tu corazón desesperado, pernocté frente a ellas con una rosa en la mano. Esperé tu respuesta, pero me dejaste abandonado en medio del silencio.

A mí me falló la química. Tu alma nunca reaccionó frente a mi calor. Me falló la física, nunca pude hacer que cayeras en cuenta de mi existencia, pero sobre todo me faltó la magia necesaria para hacer que me amaras.

Soñaba con hacerte un castillo eterno, la morada para nuestro amor. Soñaba con tu presencia que completa mi existencia. Soñaba y soñaba, pero con tu desprecio me di cuenta de que el hogar de esos castillos era el aire.

10 Frases de amor

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