Cuando cierro los ojos escucho la canción del mundo, el canto de las aves, el silencio de las estrellas y todas ellas repiten lo mismo sin cesar: te amo, nunca dejaré de amarte.

Te amo, nunca dejaré de amarte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *